Hoy me voy a salir un poco de los temas habituales del blog para rendir un merecido homenaje a todos los gatos que nos rodean en Audrey Junior.

Empezaré, como no podía ser de otra forma, por el más cercano de todos: Milos. Este simpático gato que vive con nosotros desde hace tiempo tiene como principal habilidad la de convertir una mano humana en una auténtica carnicería en cuestión de segundos (debe de haberse tragado demasiadas pelis violentas de pequeño). Sin embargo, en ocasiones también puede ser muy cariñoso y te lame por todos lados (no seáis mal pensados) con su lengua “aterciopelada”. Yo casi prefiero sus arañazos.

En nuestra “sucursal” del Barrio de la Concepción, tenemos a Peter y Peque, dos gatos muy majos a pesar de que sus dueños, Quentin e Isa, los miman demasiado y los pobres han salido un poco lentos de reflejos (Peque debe de ser el único gato del mundo que no sabe caer de pie).


Y en Carabanchel tenemos a nuestra musa felina por excelencia: Polla. La pequeña pero matona mascota de Félix casi me arranca la yugular la última vez que la vi, pero en el fondo creo que no le caigo tan mal (el otro día me agregó como amigo en su facebook, ”Poia Shula”, es un buen comienzo).

Como veis, en Audrey Junior ¡adoramos a los gatos! Y es que no hay nada como llegar a casa tras un duro día y recibir un buen lametón felino en toda la jeta

DM